No sé porque... tal vez no soy como Vincet... y me han quebrado como a Henri...
Un día me miré y me dije que lo único que necesitaba para seguir con mi vida eran pedacitos de otros; cada uno de los maravillosos y plenos momentos que tienen escondidos algunas personas. Desde entonces me he dedicado a conseguirlos.
No soy un cazador...
Soy un triste ser humano y mi vacío se llena con cuadros; sublimes momentos, caprichosamente robados a mis dulces víctimas... y hoy he renunciado a ello sin pensarlo.
A veces me pregunto que hago aquí...